
Su intenso sabor y dulzor, su marcado aroma, su textura jugosa, su consistencia y su generoso tamaño distinguen las Peras con Denominación de Origen Protegida Rincón de Soto.
El secreto de sus cualidades se encuentra en las fértiles tierras riojanas bañadas por los ríos Ebro, Cidacos y Alhama, en la climatología y en el buen hacer y sabiduría de los agricultores de la zona, en la que el cultivo de esta fruta es una auténtica tradición que se remonta al siglo XVIII.
Grandes en sabor
